Ordenar, estar en paz con el pasado, para seguir, con fuerza creadora, el destino propio
Las constelaciones ancestrales son una herramienta que en su momento trae y expande Bert Hellinger luego de haber estado en labor con tribus de África.
Él decía que constelar no es en absoluto una terapia o técnica, es un arte.
Las constelaciones sacan a la luz las implicaciones con el pasado que tiene quien constela, en su motivo de consulta, y que siente que lo está estancando. Muestran las dinámicas donde el destino se quedó truncado, y a las cuales el o la constelada, por amor, le es fiel continuando un ciclo de repetición.
Dependerá del nivel de consciencia y apertura de quien hace la petición que la constelación se abra parcial o completamente, se muestre y expanda, concilien las partes y ordene lo que sea necesario para el mayor beneficio de todos los implicados.
Ordenar y honrar el pasado nos da mucha fuerza para vivir y seguir adelante con un destino propio y no heredado.
Y eso es AMOR.
Con las constelaciones se nos muestra que no hay velo o separación entre la vida y la muerte. La muerte habita en lo intangible y no visible, pero se hace SENTIR. A veces con fuerza, regalos y bendiciones; otras, haciendo un ruido incómodo en nuestras vidas, que genera un desorden que viene de lejos. El AMOR está igualmente presente, pero manifestándose de manera ciega e incómoda para nuestros destinos individuales, golpeando la puerta del corazón hasta que el sistema o linaje, en su totalidad, sea honrado y visto con respeto y dignidad. Esto nos permite sentirnos agradecidos, liberados y más vitales.
El amor del espíritu abarca y lo recibe todo como fue y ES. No hay juicio. Es el amor que nos conecta con el juego de la creación: somos las aguas primordiales experimentándose y recreándose. Esta es nuestra INTELIGENCIA INNATA o NATURAL.
Para qué constelar:
Se constela para desbloquear una relación (madre, padre, pareja, no nacidos, etc.), una situación, una profesión, una enfermedad, una decisión o camino a tomar y, en general, todo aquello que necesite ser mirado desde otro lugar para obtener una comprensión más amplia.
Nada es ni tan malo ni tan bueno, algunas de nuestras situaciones de vida están muchas veces implicadas por fidelidad con nuestros sistemas de linajes, país, guerras y más allá.
Las vidas y destinos truncados, difíciles y en muchos casos secretos, están escondidos bajo nuestra piel y sangre (no debajo de la alfombra) hasta que la persona sienta la suficiente energía y coraje (del corazón) para ver más allá de lo evidente. Y lo evidente, muchas veces, emerge sin lograr comprender cómo sucedieron los hechos, pero sí alcanzando un orden y paz para seguir en tranquilidad y fuerza creadora el destino propio.
El dolor físico, el emocional y las heridas vinculares surgen para avisarnos de que existe latente una memoria antigua a ser liberada.
Mi modo de operar es «permitir» que emerja lo que tiene que ser visto por quien consulta y los implicados, sin cuestionarme, no controlo, confío en lo más grande y lo sostengo.
Trabajo con lo que es.
Cuando honramos, respetamos y dejamos al pasado en calma, los antiguos y el linaje biológico nos dan toda su fuerza para continuar con nuestro sendero de alma despejado. Y esto es una enorme responsabilidad con nosotros mismos, qué hacer con nuestra libertad.
Colaboro con la existencia para que los adultos seamos nuestros propios padres y madres amorosos, respetuosos, poderosos y dignos; para que, en este momento planetario desafiante y en un paradigma nuevo y de mutaciones biológicas naturales, puedas crearte la vida que deseas y para que puedas llegar a escuchar y vivir desde tu singularidad y propio discernimiento, libre de condicionamientos y condescendencias pasadas. En suma, para que brilles con tu propia luz.
| Jornadas grupales |
| Constelar | 95€ |
| Representantes | 15€ |
| Sesiones individuales |
| Constelar presencial | 80€ |
| Constelar online | consultar valores según país |
En toda modalidad se ha de realizar el pago de la reserva de sesión al completo.
Sin veladuras
«Cuando logramos vivir en plenitud desde lo singular de cada quien, los demás también lo hacen y así el amor es fluido, suma, es nutricio y expansivo para todos los implicados».
Üliana

